Antes de las Universidades 2.0

Estudiantes Digitales

Directivos Análogos

Investigadores “Puros

Profesores en vías de extinción.

As a student, he was no Einstein

Uploaded on October 30, 2007 by DanAllison

Este es el mejor caldo para “conspirar” a favor de una Universidad 2.0 

 

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Competencias Claves en una Sociedad y Economía del Conocimiento

Para moverse en un sociedad y economía del conocimiento se requiere de unas pocas competencias claves: autonomía y creatividad, pensamiento crítico y habilidades para resolver problemas, capacidad de trabajo colaborativo en equipo y habilidades sociales y de comunicación.  Se da por descontado el “sentido común” que a veces es el menos común 😉

La formación profesional y estas competencias se deben moldear en las universidades, pero la evidencia del mundo real muestra que la mayoría de las instituciones de educación superior no lo están haciendo bien. Las instituciones educativas que basan su proceso de enseñanza en un modelo en el que los docentes son percibidos como dispensadores de conocimiento tienen poca probabilidad de que puedan desarrollar estas competencias en sus estudiantes. Es crucial promover la innovación y el cambio en las prácticas educativas.

Conspiro contra las universidades que matienen un modelo jerárquico, descendente y centrado en el docente y llamo a impulsar realmente, no de palabras- un modelo abierto,  colaborativo, horizontal, de desarrollo de la autonomía y el sentido común en el que el estudiante este en el centro y el docente cumpla su rol de coaching del proceso de enseñanza – aprendizaje.

Esta revolución educativa no va a suceder expontáneamente, ni es fácil. Se puede hablar de muchos facilitadores de este cambio, muchos de ellos pura retórica y pedagogía -solo escribirlo me causa pánico-. Pienso que si empezamos de a poco y moviéndonos rápido,  el uso de herramientas y servicios basados en software social  puede ser un potencial facilitador de ese cambio, que ademas tiene unas cualides de arranque “b3: bueno, bonito y barato”.

… y entonces?

La universidad está construida por hombres…

Ayer tuve una conversación agradable, profunda y pragmática con un investigador que desde hoy asume un rol administrativo universitario. Y me propuse hacer un post con reflexiones que debo asumir y con los que puedo sumar para que la universidad se restaure.

De alguna manera este post, es aprender de un periodo administrativo que termina -después de casi diez años de iniciado- y un sueño que empezó hace algunos años y que arranca formalmente hoy.

La sociedad, en su mayoría, concebimos a las universidades como comunidades de maestros y discípulos -, que viven para ir descubriendo, comunicando y formándose en la verdad. Descubrir y comunicar la verdad es la vida propia de la inteligencia. En la universidad esto es descubrir y comunicar la verdad, y hacerlo en comunidad, en un sentido más amplio que el trabajo en equipo.

Hoy, que es el fin de un periodo, me pregunto ¿Qué es lo más importante de una universidad?, No son los edificios, tampoco los laboratorios, los muebles, la tecnología, ni siquiera los libros, ni los fondos, ni los proyectos financiados, mucho menos los “amagues”. Una universidad es buena, por las “piedras vivas” que la constituyen: sus profesores, y los estudiantes, el resto de actores son el soporte necesario. Los profesores que forman la institución son una buena medida de la calidad de la institución.

Los profesores son los que impulsan, en ejercicio de su vocación, el trabajo intelectual, ellos son los que atraen a los mejores estudiantes, los que velan porque el conocimiento básico se desarrolle, de que la técnica se use de la mejor forma y son responsables de servir a la sociedad.camino

Por tanto, una de las claves de las universidades debe consistir, en que los directivos conserven, capitalicen y atraigan a los mejores profesores. Me propongo no olvidar que el desempeño de quienes esten en el rol de gerencia universitaria, debe ser medido por la calidad de profesores que esten bajo su responsabilidad administrativa, profesores autónomos, que actúen con independencia, autoridad, dignidad, amor por su campo, que conocen su ignorancia y que trabajan por disminuirla, que se mantienen activos y evaluados globalmente.

De alguna forma, independiente del concreto, los “fierros”, en las universidades, la clave es la comunidad de profesores que investidos de cualidades para hacer la obra universitaria, ponen su vida. Reconocer la universidad como comunidad es entender que los profesores, investigadores y estudiantes están unidos por la investigación, la enseñanza y el aprendizaje. En la universidad se descubren verdades, se comunican y se forma de la manera más alta posible.

Termino este post teniendo en mente una pasión enorme ante los retos, aunque también dudas que se irán limpiando con el ejercicio diario.

Universidad Exámenes Latinoamerica – Propuesta Bunge

Mario Bunge se Declaró Enemigo de los Exámenes

En esta semana, por razones operativas, se tuvo que adelantar la “semana” de exámenes presenciales y percibí el nerviosismo, frustración, angustia de estudiantes universitarios que se ven enfrentados a una semana de ruleta rusa que estamos intentado cambiar, reducir, en la UTPL, en particular en la Escuela de Ciencias de la Computación a través de un sistema de acreditación basado en competencias en el que se sume sinérgicamente conocimientos, habilidades y actitudes necesarias para soñar, para desarrollar adecuadamente acciones o procesos intelectuales propios del desempeño personal y profesional.

En este sentido, examinando mi propio comportamiento como docente, me “hago acuerdo” que la labor del profesor es de un investigador estudioso que es capaz de levantar pasión por el trabajo académico universitario con su ejemplo y motivación. La universidad en general no puede reducir la acreditación de sus profesionales a través de un o unos exámenes sino por el contrario, al esfuerzo apasionado diario que se debe desarrollar en los centros de investigación, las aulas y el campus en general. El caso de UTPL, puede resultar interesante en su afán de hacer de los estudiantes Profesionales en Formación: que trabajen y no que hagan “prácticas”, que aprendan a aprender durante toda la vía y no sólamente para los exámenes. La pasión que se logre transmitir en las aulas se reflejará en la autonomía personal y profesional.

Es urgente que todos los universitarios estemos motivados y orientados; que venzamos el pensamiento de mínimos en el que se estudia lo justo y necesario para aprobar el “examen presencial”, de mala gana, posiblemente diciendo “viejo podrido” al profe. Yo mismo veo a algunos de mis colegas docentes y otros que he conocido en congresos, que acuden a las aulas con desgana y en sus tarjetas de presentación escondiendo su rol de docente. En cualquier pueblo, antes, el profesor era una de las personas más respetadas, junto con el médico, el cura y el dueño del almacén de la esquina, ahora a los colegas les da verguenza decir que son maestros, cuando en mucho ellos mismo han sido responsables de su mala fama, de su aislamiento.

Finalmente, comento que en el marco de la 15 reunión anual de OUI, se hizo la entrega del Premio Interamérica al Profesor Mario Bunge (a quien empecé a leer hace unos años y tuve el honor de conocer en persona a finales del 2005 en Quito en un congreso de sistémica) -que por prescripción médica no pudo viajar a Loja, pero envió a su hijo Carlos Bunge, un hombre muy sencillo que vive en méxico y trabaja como científico entre la química y la física-

Recordé a Mario Bunge en una entrevista que le hicieron en relación a las universidades y los exámenes, varias de sus ideas fundamentan los cambios que estamos incluyendo en nuestra Escuela de Ciencias de la Computación.

 

Bungeanos con la placa de premio a Mario Bunge en OUI

Con Carlos Bunge, hijo de Mario Bunge, quien recibió el premio interamérica. Para mi sorpresa, Carlos Bunge vino junto a su hijo, un niño, conduciendo un aruto rentado -por el problema aéreo de Iberia- más de 650 Km en auto, desde Quito a Loja, sin mayor ayuda que un mapa. Un honor conocerlo

Las universidades latinoamericanas son fábricas de diplomas

El filósofo argentino considera que el objetivo de la educación no es evaluar la capacidad de memorizar para rendir exámenes, sino aprender resolviendo problemas, investigando y buscando información. “La evaluación en la universidad tendría que ser como en la escuela primaria, con un seguimiento diario”.

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