Convenio de derechos y deberes de los intelectuales académicos

A propósito de cómo criar y matar la gallina de los huevos de oro [cuentos, 1,2], de ser intolerante con la contracultura, los charlatanes  y  la cultura de la falsificación, el siguiente convenio de derechos y deberes a tener en cuenta:

1. Cada académico tiene el deber de buscar la verdad, y tiene el derecho de enseñarla.

2. Cada académico tiene el derecho y el deber de preguntar algo que le interese, percatado de que él lo hace de una manera racional.

3. Cada académico tiene el derecho de cometer errores, y el deber de corregirlos al notarlos.

4. Cada académico tiene el deber de desenmascarar públicamente los engaños, sean populares o académicos.

5. Cada académico tiene el deber de expresarse en la forma más clara posible.

6. Cada académico tiene el derecho de discutir cualquier punto de vista no ortodoxo que le interese, proveído que esos puntos de vista sean lo suficientemente claros como para ser discutidos racionalmente.

7. Ningún académico tiene el derecho de presentar como verdaderas aquellas ideas que él no pueda justificar en términos de la razón y la experiencia.

8. Nadie tiene el derecho de comprometerse a sabiendas en cualquier industria académica.

9. Cada cuerpo académico tiene el deber de adoptar y reforzar los estándares más rigurosos conocidos de escolaridad y aprendizaje.

10. Cada cuerpo académico tiene el deber de ser intolerante tanto hacia la contracultura como hacia la cultura de la falsificación.

Fuente: Bunge, Mario. Charlatanism in Academia. Annals of the New York Academy of Sciences, Volume 775. The Flight from Science and Reason; pp. 110-111; New York, NY, 1996).

¿qué lobo alimentaré?

Tiempo atrás  conocí sobre un cuento cherokee con el que  inmediatamente identifiqué mis caminatas y puntos de bifurcación más íntimos: los que he vivido, los que están y los de después.

Comparto el cuento como si fuese una botella al mar:

lobo visto en la capilla sixtina - Roma

lobo visto en la capilla sixtina - Roma

Un anciano Cherokee contaba a su nieto acerca de la lucha que se desarrollaba dentro de sí mismo. Ésta era entre dos lobos…
Uno es diabólico: iracundo, lujurioso, arrogante, mentiroso, falso predicador, vanidoso, resentido, ladrón, abusador y asesino.
El otro es bueno: pacífico, amoroso, sereno, humilde, generoso, compasivo, fiel, bondadoso, benevolente y honesto”.
El nieto, después de unos minutos de reflexión, preguntó a su abuelo: “¿Y qué lobo ganará?”


El anciano
Cherokee simplemente respondió:
“El que yo alimente”.

(Cuento Cherokee)

No te Salves (Mario Benedetti)

No te quedes inmóvil
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca
no te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo

pero si

pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
entonces
no te quedes conmigo.

Botella al mar: Para Josué

Si supiera que hoy es la última vez que te voy a ver dormir, o si tuviera la sospecha de que ya vi soplar la última vela, te apretaría mucho más fuertemente a mi pecho y desataría completamente el nudo sin el más mínimo recelo. …te estoy agradecido.

Hombre preso que mira a su hijo, Mario Benedetti

Cuando era como vos me enseñaron los viejos
y también las maestras bondadosas y miopes
que libertad o muerte era una redundancia
a quien se le ocurriria en un país
donde los presidentes andaban sin capangas.
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