Ciencia y Desarrollo en América Latina Hoy – Mario Bunge

Cómo criar y cómo matar la gallina de los huevos de oro, Mario Bunge

La OUI (Organización Universitaria Interamericana) con motivo de su XV congreso bienal, desarrollado en la Universidad Técnica Particular de Loja – Ecuador, otorgó el Premio Interamérica al Profesor Mario Bunge por su invaluable trabajo en beneficio del desarrollo de la ciencia y la educación superior en las Américas, así como su aporte en el fortalecimiento de lazos científicos y culturales entre los países del continente. El profesor bunge no pudo asistir a la premiación -por recomendación médica- realizada el día domingo 11 de noviembre del 2007 en el centro de convenciones de UTPL. El premio fue entregado a su hijo, el científico Carlos Bunge (que estuvo acompañado de su hijo -tres generaciones Bunge) que viajó desde la UNAM de méxico hasta la UTPL en Loja.

El día martes 13 de noviembre, se desarrolló a partir de las 09:00 (GMT-5), la Sesión Plenaria I Ciencia y Desarrollo, presidida por Yamileth González García, Rectora de la Universidad de Costa Rica, y Vicepresidente de la Región América Central. La agenda, fue la siguiente:

Parte A. Ciencia y Desarrollo en América Latina Hoy (Profesor Mario Augusto Bunge, McGill University ) Videoconferencia
Parte B. Debate

Es un honor poder compartir el video del discurso del profesor Mario Bunge,, así como la transcripción del mismo

Cómo criar y cómo matar la gallina de los huevos de oro
Mario Bunge, Department of Philosophy – McGill University, Montreal, Canadá
XV Asamblea OUI en UTPL, Loja – Ecuador 13 de noviembre del 2007

Me propongo defender tres tesis. La primera es que puesto que la ciencia es la madre de la técnica y ambas son motores intelectuales de la civilización humana no hay desarrollo nacional sin ciencia. Mi segunda tesis es que la investigación científica es la gallina de los huevos de oro. Mi tercer tesis es que hay maneras de criar la gallina, y otras tantas de matarla.

[1] La investigación básica es el motor de la cultura intelectual y la madre de la técnica

La investigación básica consiste en la búsqueda de la verdad independientemente de su posible uso práctico, el que acaso jamás llegue. Es la investigación que hacen los matemáticos, físicos, químicos, biólogos, científicos sociales y humanistas. Es sabido que la investigación básica alimenta a la técnica sin ser técnica en la misma, porque la técnica diseña medios para cambiar el mundo en lugar de estudiarlo.

El distintivo de la American Association for the Advancement of Science es un par de círculos concéntricos. El círculo central es dorado y simboliza la técnica, mientras que el anillo que lo rodea es azul y simboliza la ciencia. La idea es que la ciencia nutre, protege a la técnica. Esta idea podría ampliarse, inscribiendo el círculo en un cuadrado que simbolice la cultura moderna.

En efecto, la cultura moderna -nuestra cultura, a diferencia de las culturas anteriores, se caracteriza por su dependencia de la investigación básica. Si ésta se detuviera, ya por falta de vocaciones, ya por falta de fondos, ora por censura ideológica, ora por decreto, nuestra civilización se estancaría, y pronto decaería hasta convertirse en barbarie. Baste recordar lo que sucedió con la ciencia básica bajo el fascismo, y con la biología, la psicología y las ciencias sociales bajo el estalinismo.

Sírvanles esas experiencias para alertar contra la confusión que esconde el barbarismo tecnociencia, de moda entre los sociólogos del conocimiento que no distinguen la ciencia de la técnica.

Las mejoras, los avances menudos, la elaboración de ideas básicas, pueden planearse y encargarse. En cambio, los grandes inventos, como los grandes descubrimientos conceptuales, no pueden planearse ni encargarse, porque son producto del ingenio estimulado por la curiosidad.

Es posible programar una máquina con una tarea rutinaria, pero es imposible programar un cerebro original. Lo que sí es posible es educar un cerebro receptivo e inquieto. Esto es lo que hace todo intelectual disciplinado: va esculpiendo su propio cerebro a medida que va aprendiendo y también creando.

Puesto que la espontaneidad no es programable, hay que darle oportunidades, antes que órdenes: hay que fomentar la curiosidad, y con ella la creatividad científica o artística sin esperar resultados inmediatos. La exigencia de resultados inmediatos garantiza la mediocridad y el desaliento, e incluso el fracaso.

Por ejemplo, ciertos gobiernos actuales pretenden hacer la guerra al terrorismo, sin entender que es imposible hacer la guerra a células secretas, y sin entender que los terroristas, como los cruzados, no lo son de nacimiento, sino que son productos de ciertas circunstancias y de una educación fanática.

El terrorismo, tanto el de abajo como el de arriba -osea el terrorismo de estado. El terrorismo no terminará si no se transforman esas circunstancias y si no se hace un esfuerzo por entender la psicología y la sociología del terrorista. Tanto en política como en medicina, más vale prevenir que curar. Y cuando se trata de curar hay que buscar y emplear remedios eficaces en lugar de grasa de culebra. Y eso requiere investigación seria antes que receta ideológica. A su vez, los resultados de la investigación se hacen esperar.

Siempre hay que esperar para cosechar frutos, sean comestibles, sean conceptuales. Por ejemplo, Apolonio describió las secciones cónicas unos 200 años antes de nuestra era, pero nadie las usó con provecho hasta que Galileo empleó la parábola para describir la trayectoria de las balas, y Kepler empleó la elipse para describir las trayectorias de los planetas. Transcurrieron pues, casi dieciocho siglos entre la investigación matemática y sus primera investigaciones. Hay café instantáneo pero no puede haber fruto instantáneo del café.

Las investigaciones desinteresadas de Ampère y Faraday no rindieron frutos prácticos sino cuando Joseph Henry inventó el motor eléctrico. Las ecuaciones de Maxwell y las mediciones de Hertz sólo sirvieron para entender el electromagnetismo, hasta que Marconi las usó para inventar la radio. Thomson, el descubridor del electrón, no pudo anticipar la industria electrónica. Rutherford, el padre de la física nuclear – quién trabajo en esta universicad McGill entre 1895 y 1905, Rutherford nunca creyó que sus trabajos darían lugar a la ingeniería nuclear ni las plantas nucleares.

Otro ejemplo: los inventores de la física cuántica no soñaron que ella serviría para diseñar ordenadores y, con ellas, un nuevo sector poderoso de la industria. Crick y Watson no previeron la emergencia de poderosas firmas biotécnicas pocas décadas después de anunciar la estructura del ADN.

La unión de la ciencia con la técnica es tan íntima, que no se pueden mantener facultades de ingeniería al día, sin el concurso de departamentos de matemática, física, química, biología y psicología. Por ejemplo, el bioingeniero que se ocupa de diseñar prótesis tiene que aprender bastante anatomía y fisiología humanas, y el experto en administración de empresas tiene que aprender bastante psicología, sociología y economía.

La historia de la ciencia y de la técnica sugieren algunas moralejas de interés para quienquiera que se interese en políticas culturales. He aquí tres moralejas:

  • Primera: Es deseable fomentar la ciencia básica, no sólo para enriquecer la cultura, sino también para nutrir la técnica, y con ella la economía y el estado.
  • Segunda: Puesto que el conocimiento humano es un sistema, en el que toda componente interactúa con otros constituyentes, es preciso fomentar todas las ramas de la cultural intelectual, así como promover la construcción de puentes entre dichas ramas.
  • Tercera: La ciencia y la técnica no avanzan automáticamente, a despecho de las políticas culturales, sino que son muy sensibles a éstas. Por este motivo, hay que averiguar cuáles son sus estímulos y sus inhibidores. Empecemos por estos últimos, por los inhibidores.

[2] Los 7 enemigos de la investigación básica

Sugiero que los principales enemigos de la ciencia básica son los siguientes.

  1. Mala enseñanza de la ciencia: autoritaria, datista, memorista, y tediosa, sobre todo tediosa.
  2. Educadores y administradores miopes, que ignoran que no se puede descuidar ninguna rama importante del conocimiento, porque todas estas ramas interactúan entre sí, por lo cual las especialidades estrechas son efímeras.
  3. Pragmatismo: utilitarismo, creencia de que se puede conseguir huevos sin criar gallinas. Los gobiernos norteamericanos más retrógrados recortaron los subsidios a la investigación en ciencias sociales, pero conservaron o aumentaron los subsidios a las ciencias naturales. Se estima que cerca de la mitad de los aumentos sensacionales de la productividad industrial norteamericana ocurridos desde la última guerra -el fin de la segunda guerra mundial- se deben a que los gastos en investigación básica ascienden al 3 % del producto interno bruto, o sea, unas diez veces lo que gasta un país latinoamericano promedio.
  4. Neoliberalismo y el consiguiente debilitamiento de las organizaciones estatales, en particular las universidades nacionales. El ejemplo canadiense es elocuente: el gobierno conservador de la década del 80 decretó que los científicos tendrían que buscar fondos en el sector privado. Dado que no los encontraron, el resultado neto de esta política utilitarista fue que los gastos por estudiante han disminuido en un 20%, en tanto que los gastos norteamericanos, por estudiante, han aumentado en un 30% durante el mismo período. El gobierno liberal inició una rectificación de este curso desastroso, pero obró tarde e insuficientemente. Mientras tanto, centenares de investigadores canadieses emigraron, y miles de estudiantes desistieron de estudiar ciencias.
  5. Oscurantismo tradicional: fundamentalismo religioso, ciencias ocultas, homeopatía, psicoanálisis, etc., y la censura ideológica concomitante. Por ejemplo, el gobierno anterior de la India, comprometido con la religión hindú, promovió los estudios universitarios de astrología y de medicina védica. Otro ejemplo es la restricción a la investigación de las células totipotentes para complacer a unos teólogos retrógrados.
  6. Oscurantismo posmoderno: “pensamiento débil”, retorismo, deconstruccionismo, existencialismo, y la filosofía femenina que considera la ciencia, y en general la racionalidad y la objetividad, como “falocéntricas”, cómo si la ciencia tuviera sexo.
  7. Constructivismo-relativismo en filosofía, sociología e historia de la ciencia, doctrina que niega la posibilidad de hallar verdades objetivas e imagina trampas políticas tras los teoremas más inocentes, con lo cual desanima la búsqueda de la verdad, lo que a su vez empobrece la cultura.

Dejemos ahora estas reflexiones y admoniciones pesimistas, y veamos qué puede hacerse para promover la búsqueda de la verdad por la verdad.

[3] Qué hacer para promover la investigación básica

Propongo que una manera de promover el avance del conocimiento básico es adoptar, elaborar y poner en práctica las medidas siguientes:

  1. Enseñar más ciencia, y enseñarla mejor, en todos los niveles, así como montar museos y espectáculos científicos. Emular las innovaciones (…) de la ciencia introducidas por el biólogo chileno doctor Jorge Allende.
  2. Aumentar los subsidios a la investigación básica, particularmente en los sectores más descuidados.
  3. Formar más doctores en Ciencias enviando becarios al exterior sino hay quien los forme en el país.
  4. Ofrecer becas a estudiantes interesados en ramas descuidadas o emergentes de la ciencia básica, tales como matemática, física de líquidos, química teórica, neurociencia cognitiva, sicologia del desarrollo, socio-economía, sociología política, macroeconomía, investigación operativa, sociolingüística, y filosofía exacta.
  5. Iniciar o reforzar los textos de investigación regional, a cargo de equipos de investigadores provenientes de dos o más naciones vecinas. Por ejemplo: Ecuador y Colombia, Argentina y Uruguay, Argentina y Chile, México y Centro América.
  6. Reforzar la participación de investigadores en el diseño de políticas culturales y planes de enseñanza.
  7. Aliviar a los investigadores de tareas administrativas.
  8. Denunciar las imposturas intelectuales, tales como el “creacionismo científico”, las medicinas alternativas, y fomentar en cambio el pensamiento crítico, el debate racional y la divulgación científica.
  9. Resistir el movimiento de privatización de las universidades nacionales. Las funciones específicas de la Universidad son producir y difundir conocimiento, no hacer dinero; por consiguiente, la Universidad debe seguir siendo dirigida por académicos, no por empresarios, burócratas ni por comisarios, así como las empresas deben seguir siendo dirigidas por empresarios, no por investigadores.

Termino. De todos los sistemas que constituyen una sociedad, el cultural es el más vulnerable a los choques económicos y políticos. Por esto es el sistema social que hay que manejar con mayor cuidado y alimentar con mayor dedicación, sin esperar otros rendimientos inmediatos que su propio enriquecimiento

Dada la centralidad de la ciencia en la cultura y la economía modernas, es aconsejable adoptar la política del gobierno surcoreano. Cuando la economía surcoreana entró en crisis, hace un decenio, en lugar de recortar los subsidios a la investigación básica, el gobierno resolvió incrementarlos hasta alcanzar el 5% del PIB -producto interno bruto. El resultado está a la vista: la producción científica surcoreana sobrepasa hoy a la india, pese a que la ciencia india empezó un siglo antes que la coreana.

No es que el dinero genere ciencia, sino que sin él, la ciencia languidece. Quien quiera comer huevos, que alimente a su gallina. Y quien quiera preservar una buena tradición deberá enriquecerla, porque la permanencia sólo se consigue a fuerza de cambios.

Mario Augusto Bunge, Profesor, McGill University – Videoconferencia
Loja – Ecuador 13 de noviembre del 2007,

7 comentarios to “Ciencia y Desarrollo en América Latina Hoy – Mario Bunge”

  1. Mr. R Says:

    Excelente reporte Nelson, gracias for la información desde el centro mismo de convenciones!

  2. Sociedad de la Innovación, cómo criar la Gallina de los Huevos de Oro « Nelson Piedra Says:

    […] Bunge Mario, McGill University – Premio Iberoamérica OUI ciencia-y-desarrollo-en-america-latina-hoy-mario-bunge/ Posted in 2008, Abierto, Pensamientos, Tech, Tecnología, Thinking, Universidad, innovacion, […]

  3. freddy huashuayo Says:

    gracias por publicar este comentario de bunge , es muy alentador eh

  4. Ciencia: la gallina de los huevos de oro « GuateCiencia Says:

    […] Ciencia: la gallina de los huevos de oro Estaba leyendo el otro día en la página de la licenciatura en física de la USAC sobre la creación de la Escuela de Ciencias Físicas y Matemáticas. Allí me encontré un link interesantísimo. Se trata de una breve presentación que dió el Dr. Mario Bunge acerca de la importancia de la ciencia en la sociedad. El Dr. Bunge es un físico, filósofo y humanista argentino quien trabaja en McGill University en Canadá. Para nuestra fortuna, la charla se encuentra en youtube y está en español. También se puede encontrar una transcripción de la misma aquí. […]

  5. Convenio de derechos y deberes de los intelectuales académicos « Nelson Piedra Says:

    […] de los intelectuales académicos Octubre 8, 2009 — Nelson Piedra A propósito de cómo criar y matar la gallina de los huevos de oro [cuentos, 1,2], de ser intolerante con la contracultura, los charlatanes  y […]

  6. Carlos F. Velasco C. Says:

    En el Peru hoy mas que nunca debemos recordar las funciones de la Universidad

  7. Escuela No Facultativa de Ciencias Físicas y Matemáticas (ECFM) USAC « GuateCiencia Says:

    […] El Profesor Fernando Quevedo entonces en  la Universidad de Cambridge y ahora en el ICTP ha estado interesado en promover la Ciencia en Guatemala y nos ha acompañado desde el inicio en este Proyecto y nos lo manifiesta directamente por medio de este video y con el trabajo que ha hecho a la par nuestra y de otros muchos colegas. El apoyo, la opinión de otros colegas y algunas de las justificaciones mas importantes pueden seguirse en el blog Guateciencia y son consistentes tanto con la presentación inicial del proyecto como con las opiniones que a lo largo de los años ha sustentado el Profesor Mario Bunge acerca de la importancia de la ciencia básica en el desarrollo de los pueblos. […]


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