Yo tuve un sueño

En esta semana, la agencia EFE, comunicó al mundo:

MADRID.- La Guardia Civil ha detenido a un joven de Santa Coloma de Cervelló (Barcelona) acusado de agredir a una menor en los Ferrocarriles de la Generalitat por ser ecuatoriana, según ha informado este cuerpo policial.

La agresión tuvo lugar el día 7 de octubre en el trayecto de Plaza España a Martorell, poco antes de llegar a la estación de ‘Colonia Güell’, donde el agresor se apeó.

Según explica la Guardia Civil en una nota, el agresor “había llegado al vagón manteniendo una conversación telefónica, y en el momento en el que el tren llegaba a la estación citada, y sin dejar en ningún momento de hablar por teléfono, se fijó en una joven que viajaba sola”.

“Tras insultarla y gritarle al oído varias veces que se fuera a su país, (el agresor) comenzó a golpearla cada vez con más agresividad, hasta que el tren paró y se bajó mientras continuaba profiriendo insultos de contenido racista”, señala la nota.

El presunto agresor, Sergi Xavier M. M., de 21 años y vecino de Santa Coloma de Cervelló, fue detenido por la Guardia Civil el pasado viernes, 19 de octubre, a la entrada de su domicilio.

Aunque duele, creo que hemos sido testigos que de un mal sale un bien; del norte, sur, este, oeste y desde el mismo lugar donde sucedió la agresión se sintió una ola inmensa de protesta contra ese hecho deleznable, fuera de tiempo, cobarde, odioso y repugnante. Como ciudadano del mundo estoy agradecido con quienes ya no tienen el velo que hacia menos a los negros, cholos, indios, pobres o ignorantes; el mundo es plano y en el no caben la xenofobia ni otros vicios.

Basto oir por radio la narración del hecho para decir “hijo de p…a” (por su actitud y no por su madre), y luego de ver el video del ataque, el deseo de intervenir me afloró aún más la piel, posiblemente dolía más por que la víctima era mujer, forastera, latina, menor de edad, ecuatoriana, pero igual sino lo fuera, el cabreo sería el mismo (El que haga daño al más pequeño me lo está haciendo a mi mismo). Pero claro, responder violencia con violencia, sería lo más fácil y queda claro que no es la vía para eliminar la xenofobia (escuche deseos de jugar al fútbol con la cabeza del agresor) o cualquier abuso, la alternativa es pensar diferente, actuar diferente, y eso ha hecho el mundo a través de la protesta y las diferentes y creativas acciones de no violencia activa.

Por coincidencias de la vida, las personas con mayor potencial de ser maltratados estamos en el sur, en oriente, sin embargo en realidad en cualquier lugar uno puede ser oprimidos en la libertad.

Algo que me dejo un sabor peor que la agresión fue la actitud pasiva de un “testigo del hecho”, quiero imaginarme que estaba ciego, o aterrado. Y es que nuestras vidas comienzan a acabarse –dijo Martín Luther King – el día que nos quedamos callados ante las cosas que importan. Duele ver la pasividad y ahora recuerdo un post de protesta sobre aquello( Capulí ) y está claro que el que acepta pasivamente el mal está tan involucrado en él como el que ayuda a perpetrarlo; y la cosa resulta peor porque aquel que acepta el mal sin protestar en su contra está realmente cooperando con él.

No puedo quedar callado ante el abuso porque de alguna manera es como que si les estuviese diciendo que estoy de acuerdo con lo que hacen los amigos abusadores, xenófobos, que no han aceptado el culto dúlico que nos debemos entre sí puesto que aunque somos carne, hueso, sicología, sobre todos somos espíritu y trascendencia.

Me he puesto a releer la carta de un hermano negro mientras miro el redondo mundo y mi deseo de que lo asumamos verdaderamente plano.

El 28 de agosto de 1963 las 200.000 personas que habían marchado sobre Washington en apoyo de los derechos civiles, oyeron a Martin Luther King pronunciar su más famoso discurso:
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… Hoy les digo a ustedes, amigos míos, que a pesar de las dificultades del momento, yo aún tengo un sueño. Es un sueño profundamente arraigado en el sueño “americano” -En el sueño de ser ciudadano del mundo-.

Sueño que un día esta nación -este mundo- se levantará y vivirá el verdadero significado de su credo:

“Afirmamos que estas verdades son evidentes: que todos los hombres son creados iguales”.

Sueño que un día, en las rojas colinas de Georgia, los hijos de los antiguos esclavos y los hijos de los antiguos dueños de esclavos, se puedan sentar juntos a la mesa de la hermandad.

Sueño que un día, incluso el estado de Misisipí, un estado que se sofoca con el calor de la injusticia y de la opresión, se convertirá en un oasis de libertad y justicia.

Sueño que mis cuatro hijos vivirán un día en un país en el cual no serán juzgados por el color de su piel, sino por los rasgos de su personalidad.

¡Hoy tengo un sueño!

Sueño que un día, el estado de Alabama cuyo gobernador escupe frases de interposición entre las razas y anulación de los negros, se convierta en un sitio donde los niños y niñas negras, puedan unir sus manos con las de los niños y niñas blancas y caminar unidos, como hermanos y hermanas.

¡Hoy tengo un sueño!

Sueño que algún día los valles serán cumbres, y las colinas y montañas serán llanos, los sitios más escarpados serán nivelados y los torcidos serán enderezados, y la gloria de Dios será revelada, y se unirá todo el género humano.

Esta es nuestra esperanza. Esta es la fe con la cual regreso al Sur. Con esta fe podremos esculpir de la montaña de la desesperanza una piedra de esperanza. Con esta fe podremos trasformar el sonido discordante de nuestra nación, en una hermosa sinfonía de fraternidad. Con esta fe podremos trabajar juntos, rezar juntos, luchar juntos, ir a la cárcel juntos, defender la libertad juntos, sabiendo que algún día seremos libres.
Ese será el día cuando todos los hijos de Dios podrán cantar el himno con un nuevo significado, “Mi país es tuyo. Dulce tierra de libertad, a tí te canto. Tierra de libertad donde mis antesecores murieron, tierra orgullo de los peregrinos, de cada costado de la montaña, que repique la libertad”. Y si Estados Unidos ha de ser grande, esto tendrá que hacerse realidad.
Por eso, ¡que repique la libertad desde la cúspide de los montes prodigiosos de Nueva Hampshire! ¡Que repique la libertad desde las poderosas montañas de Nueva York! ¡Que repique la libertad desde las alturas de las Alleghenies de Pensilvania! ¡Que repique la libertad desde las Rocosas cubiertas de nieve en Colorado! ¡Que repique la libertad desde las sinuosas pendientes de California! Pero no sólo eso: ! ¡Que repique la libertad desde la Montaña de Piedra de Georgia! ¡Que repique la libertad desde la Montaña Lookout de Tennesse!

¡Que repique la libertad desde cada pequeña colina y montaña de Misisipí! “De cada costado de la montaña, que repique la libertad”.
Cuando repique la libertad y la dejemos repicar en cada aldea y en cada caserío, en cada estado y en cada ciudad, podremos acelerar la llegada del día cuando todos los hijos de Dios, negros y blancos, judíos y cristianos, protestantes y católicos, puedan unir sus manos y cantar las palabras del viejo espiritual negro:

¡Libres al fin!
¡Libres al fin!
Gracias a Dios omnipotente,
¡Somos libres al fin.”

Martin Luther King

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3 comentarios to “Yo tuve un sueño”

  1. capuli Says:

    Me tomo cinco minutos para comentar:

    La cobardía tomó una vez más la forma de cualquier ciudadano del mundo que desde una posición poderosa (fuerza física o su ‘propio terreno’) abusa del débil, del pobre ser (humano o animal) que parezca propicio para descargar su enojo, frustración o complejo…

    Se puede defender la justicia todos los días y luchar por ella, y ofrecer con generosidad la actitud correcta para que los demás se fijen en que si funciona; que no es necesario como tú dices ‘caerle a palos’ al agresor, sumando más violencia inútil y rebajando aún más la condición humana de los implicados… Se puede.

    Lo que no se puede es cambiar la historia. Los santos no existen y las guerras en pro de la justicia y de la libertad tienen muertos a su haber. El Reverendo fue asesinado.

    Los agresores, los asesinos, los que maltratan animales, los violadores, terroristas, los que acaban con la moral de la gente, los que botan basura en la calle, los que acaban con el amor propio de sus semejantes, los que venden mentiras maquilladas de verdades deben pagar por lo que hacen. La justicia DEBE SER UNA REALIDAD.

    Hoy estoy radical… Creo.

  2. Enmar Says:

    Me parece muy interesante el post, pero si vale se ha echo público uno de tantos casos que ocurren a diario, y eso aunque no nos gusta va a continuar asi, en este pais desgraciadamente la justicia es muy debil, a quienes debe castigar no los castigas hacen lo que hacen y al dia siguiente ya esta en la calle, como si no pasara nada, el chaval este ahora esta en la calle y encima con privilegios, no me extrañaria nada que el dia de mañana vaya paseandose por las televisiones solo por dar a conocer su historia y con ello lo que sacara un beneficio económico, eso no es nada raro aqui cosas mas crueles se ven diariamente, en estos tiempos de supuesta civilización que en lugar de ir para adelante da la impresión que vamos hacia atras, se tendría que hacer mucho y rodar muchas cabezas para que algo se logre cambiar porque de lo contrario todo continuará igual.

  3. juni Says:

    buenisima la pagina me encanto recordar a algien importante en muy bu
    eno y publicarlo es grandioso


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