Muere lentamente quien evita una pasión

La semana anterior platicaba, con Carlos, sobre la vida, proyectos, sueños, negocios, beneficios actuales, obligaciones, ansia de incertidumbre, necesidad de empezar de nuevo, de hacer lo que quiero y no lo que quieren, de sentirme vivo, útil; de Ser+.

Me pregunto ¿por qué carajo no me conformo con lo que tengo, con lo que soy?, y en seguida me asaltan algo que me define, que creo tenerlo desde antes de estar en este mundo: la pasión, soy un ser apasionado. ¿Y qué es pasión? Pasión es sufrimiento, sufrimiento de dolor (eso dice el Oxford English Dictionay).

En fin, Carlos resumió con un poema la conversación (le estoy muy agradecido) y yo aproveche una invitación de UTPL para a pretexto de dirigirme a más de un centenar de graduados, hablarme a mi mismo y reconocer que la costumbre esta ganando terreno, (la otra opción que tenía era hablar de inteligencia de enjambres).

Aquí las palabras que me dirigi a mi mismo, con 1500 ojos testigos.

Doc en PDF: Para no morir lentamente

Graduación UTPL

Nelson Piedra
27 de Julio 2007

Distinguidas Autoridades Universitarias, señora directora provincial de educación de Loja, estimados neo-graduados y familiares; inicio agradeciendo la gentileza del Rector Dr Romero para que pueda dirigirme en nombre de todas las escuelas, de las áreas socio humanística, administrativa, técnica y biológica, a ustedes neo-graduados y familiares; les expresamos nuestra felicitación y seguridad de éxito.

Obtener un grado es fruto de la pasión, de los sueños, del esfuerzo de muchas personas, en torno a un profesional en formación, suman en sinergia: familiares, docentes investigadores, amigos, personal administrativo y tantos otros desconocidos.

El título universitario no es un fin, sino un medio para servir, sanar, progresar, posiblemente para validar que estamos en dirección correcta. El titulado sale al mundo con el deseo de cambiar el mundo, y con el firme propósito de que el mundo no lo termine cambiando a él (- recordando palabras de Mafalda -).
Ha inicios de esta semana, compartía con un colega sobre las varias causas que matan los sueños y coincidíamos que la costumbre es la más astuta y silenciosa de las causas, la que hace que olvidemos el primer amor y dejemos de ser lo que soñamos.
¿Saben cómo se mata a una rana de forma “dulce”, sin dolor?, fácil: tome la rana, colóquela en una olla a temperatura normal -la rana no va querer escapar; si luego se coloca la olla en la cocina encendida (-la rana va a seguir tranquila) y en tanto que el agua empieza a calentarse lentamente, sorprende como la rana no hace absolutamente nada por escapar, se va acostumbrando poco a poco al calor hasta que muere sin haber sido consciente de ello. La costumbre mata.

Termino con un poema de Neruda, que sintetiza mi deseo de que no dejemos de soñar, de mantener la mentalidad de máximos, de SER + que hemos sembrado, como UTPL, desde los CITTES y la gestión productiva.
“Muere lentamente quien se transforma en esclavo del hábito, repitiendo todos los días los mismos trayectos,quien no cambia de marca. No arriesga vestir un color nuevo y no le habla a quien no conoce.

Muere lentamente quien hace de la televisión su gurú.
Muere lentamente quien evita una pasión, quien prefiere el negro sobre blanco y los puntos sobre las “íes” a un remolino de emociones, justamente las que rescatan el brillo de los ojos, sonrisas de los bostezos, corazones a los tropiezos y sentimientos.

Muere lentamente quien no voltea la mesa cuando está infeliz en el trabajo, quien no arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño, quien no se permite por lo menos una vez en la vida, huir de los consejos sensatos.

Muere lentamente quien no viaja, quien no lee, quien no oye música, quien no encuentra gracia en si mismo.

Muere lentamente quien destruye su amor propio, quien no se deja ayudar.

Muere lentamente, quien pasa los días quejándose de su mala suerte o de la lluvia incesante.

Muere lentamente, quien abandona un proyecto antes de iniciarlo, no preguntando de un asunto que desconoce o no respondiendo cuando le indagan sobre algo que sabe.

Evitemos la muerte en suaves cuotas, -como las ranas en la olla, recordando siempre que estar vivo exige un esfuerzo mucho mayor que el simple hecho de respirar – o aceptar que por lo menos estamos vivos.
Solamente la ardiente paciencia hará que conquistemos una espléndida felicidad.”

Un abrazo inmenso para ustedes nuevos graduados

Vero, los ojos reflejan el alma, nada más. Y como tú sabes, todo pasa: tiempo y espacio.

9 comentarios to “Muere lentamente quien evita una pasión”

  1. Vero Says:

    Cómo desde el primer día que hablamos vuelves a maravillarme con todo lo que dices, escribes o piensas…

  2. Janneth Says:

    Pues sí, usted ha mencionado una de las causas que determinan nuestro estado actual; pero para eso estamos, para ayudarnos y evitar morir lentamente; para recordarnos de cuándo éramos niños: llenos de sueños, curiosos, con ganas de conocer el mundo, sin miedo, sin ataduras… en definitiva cuándo realmente nos sentíamos libres y éramos irónicamente más coherentes entre lo que decíamos, pensábamos y hacíamos. Ahora ya con algunos años encima, se supone más sabíos, deberíamos combinar esas características únicas de cada etapa de nuestras vidas (niñez, juventud, madurez) para … cada uno ser el director orgulloso de su propia orquesta.
    Actitud e ingredientes como: apoyo, cambio y riesgo (como se menciona en el poema de Neruda) pueden ayudarnos a desarmar esa cajita cuadrada en la que nos hemos dormido.
    Buen post y buen poema del gran Neruda.

  3. catimier Says:

    No quiero terminar como rana, cocinada en una olla sin darme cuenta, aunque a veces creo que la costumbre y la comodidad nos llevan a caer en el caldero.

    Recuerdo lo que nos dijo alguna vez el tío de una buena amiga mía: “las personas, pero sobre todo los jóvenes, no se dan cuenta del correr del tiempo, para cuando lo hacen, el tiempo pasó, corrió, se esfumó”.

  4. catimier Says:

    No quiero terminar como rana, cocinada en una olla sin darme cuenta, aunque a veces creo que la costumbre y la comodidad nos llevan a caer en el caldero.

    Recuerdo lo que nos dijo alguna vez el tío de una buena amiga mía: “las personas, pero sobre todo los jóvenes, no se dan cuenta del correr del tiempo, para cuando lo hacen, el tiempo pasó, corrió, se esfumó”.

    Borralo al anterior…

  5. pato Says:

    en el momento en que me autodetecté una terrible anemia de energía y ya casi a punto de entrar en coma, aparece esta nueva manera de no morir, este aliento, este alimento.

    Salgo de terapia intesiva y empiezo recuperación

  6. alexisge Says:

    solo puedo decirte… gracias, completando la idea comparto algo de mi baúl pueden chequearlo en http://www.elcofredepandora.blogspot.com

    saludos
    Alex

  7. Pitonizza Says:

    es exactamente el sentimiento que motivó mi post…

    Paso saludando!

  8. Victoria Says:

    Bueno, creo que la costumbre nos vuelve inertes a todos, esperamos que suceda lo que suele por costumbre venir, lo que debemos darnos cuenta es que el cúmulo de energía aún contenída nuestro ser, espera una pequeña chispa para ser encendida, cuando menos las esperamos, una palabra, un abrazo,un suspiro, una mirada, son capaces de encenderla. QUIERO SER MÁS, mucho +, no morir lentamente como una rana, sino ,haciendo con pasión lo que yo quiero.
    Me gustó el poema y me dió ánimo para cambiar mi forma de ver la vida. ¡gracias!


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